Este artículo ya fue guardado Para consultarlo en otro momento, visite su zona de usuario. Artículo guardado Para consultarlo en otro momento, visite su zona de usuario. El artículo no pudo ser guardado, intente nuevamente Reportar Desde que era niña, Laura Gómez recuerda lo mucho que anhelaba tener en su hogar una mascota con la que pudiera entretenerse. Su madre no lo permitía porque argumentaba que un animal era para estar en espacios grandes, por lo que al vivir en un apartamento no era sencillo. Pero con la llegada de la pandemia, y los posteriores encierros en casa por la cuarentena, la madre, al notar el desánimo su hija, cedió y tomó una decisión que cambió aquel hogar.