Desde monasterios de estilo colonial portugués hasta la playa con bandera azul más grande Europa:
Badajoz guarda más de una sorpresa. Arrinconada en el suroeste de la Península, pasa desapercibida para los viajeros, a pesar de ser la provincia más grande de España. Hoy es una de las grandes olvidadas, pero en otros tiempos fue tierra de paso en la que los romanos crearon grandes ciudades y calzadas y los templarios levantaron castillos. Un territorio que esconde parajes naturales únicos, ciudades blancas y señoriales que disfrutan de doble nacionalidad, inmensos pantanos y embalses que refrescan los duros veranos y delicias gastronómicas con sabores que nos recuerdan a otros tiempos. En tiempos de descubrimientos cercanos y turismo interior, tal vez sea el momento de recorrer Badajoz.