tranvía de Ayacucho.
Frente a ella hay alguien más: otra historia, otra mirada que se cruza entre tantas y con la cual tendrá que reconocerse durante todo el recorrido, a menos que elija leer su libro o mirar su celular. O, también, que el transporte se llene y una barriga o el rostro de algún niño se convierta en su nuevo paisaje.
Se encontró que el proyecto alcanzó la mayoría de los objetivos planteados y que, en el aspecto social, se hallaron algunas oportunidades de mejora relacionadas más con la socialización.
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