Era el 13 de septiembre de 2010.
Rafael Nadal derrotaba a Novak Djokovic en el US Open y completaba el Grand Slam porque el cemento de Nueva York era lo único que se le resistía.
El balear sumaba nueve majors, aún lejos de los 16 que en ese momento ya tenía Roger Federer. Novak era un invitado a la mayor rivalidad del deporte en la primera década del siglo XXI entre Federer y Nadal.
En el palmarés del serbio figuraba el Open de Australia, en su edición de 2008.
Pasados 11 años, la hierba de Wimbledon puede ser testigo hoy de la ascensión de Djokovic a la cima del tenis. Nadie, con los números en la mano,