hace 15 horas
julio 11, 2021
Los peques quedaron con la panza llena y el corazón
contento tras el gesto de César.
César Samaniego contó que siempre controlaba a los niños y cuando terminó su turno decidió hacer algo por ellos. Contó que estaban muy felices.
Paul Fernández
La noche empezó a refrescar. Sus caras, llenas de cansancio, trataban de expresar que las fuerzas aún estaban y que ni ante las sombras de la oscuridad iban a rendirse. Jugaban mientras sus ojos se alumbraban por las luces de un semáforo testigo de sus duras historias, desde hace muchos años.