Publicado el 30/07/2021
Hace unos días leía otro comentario sobre el mito de la nación invencible. Educado en el entorno de la posguerra mundial, sabía todo de Audie Murphy y John Wayne en películas de soldados yanquis que endiosaban su desaliñada bravura, en que ni el casco tenía ajustado. Mucho después vendrían los filmes sobre rusos en Stalingrado, ingleses en Dunkerque, japoneses en Guadalcanal, y desperté a la evidencia de que el heroísmo no fue solo estadounidense.
Pocos argüirán que EEUU es la nación más rica del mundo. ¿Cómo es que el país más belicoso, con la mejor tecnología y armado hasta los dientes, se retira de Afganistán con la cola entre las piernas, igual que su antiguo archienemigo, la Unión Soviética? Convoca al pelele de Irak para avisar su abandono y dejarlo librado a la anarquía. ¿No era mejor el dictador Saddam Hussein?